Inicio Actualidad Reciclaje olímpico

Reciclaje olímpico

por DeConveniencia

Japón genera 650 mil toneladas anuales en dispositivos electrónicos desechados, que contienen entre sus componentes entre 16% y 22%  del suministro de oro y plata a nivel mundial. De esta “basura” tecnológica se obtuvo el material para las medallas olímpicas de Tokio 2020.

A pesar de la pandemia y del número de sus casos de COVID-19 en alza, Japón aceptó el gran reto de llevar a cabo, con un año de retraso, las Olimpíadas 2020, y lo hizo preparándose para el acontecimiento de talla mundial desde antes de la clausura de los juegos de Río 2016.

Siendo las medallas un elemento icónico, símbolo que glorifica a los atletas ganadores, los japoneses se pusieron como reto elaborarlas tomando en cuenta lo que esto significa en cuanto al suministro de las materias primas: oro, plata y bronce, las cuales no son parte de sus recursos naturales más disponibles y económicos.

Fue así como el país anfitrión organizó un concurso dirigido a diseñadores profesionales y estudiantes de diseño, convocando a unas 400 personas. Los participantes debían tomar en cuenta las regulaciones del comité olímpico, las cuales estipulan que el anverso de las medallas debe presentar la imagen de la diosa griega de la victoria (Nike) frente al estadio Panathinaikos, lugar que acogió la primera edición de los Juegos Olímpicos Modernos en Atenas en 1896.

Adicionalmente, las medallas llevan el nombre oficial de la competencia, en este caso: Juegos de la XXXII Olimpiada Tokio 2020, y los emblemáticos anillos.

Tomando en cuenta estas características, la creatividad de las propuestas llevó a pensar en los desperdicios o basura tecnológica denominada e-waste que tanto le han criticado a los japoneses. Fue precisamente de esta “mina urbana” de donde se obtuvieron los recursos para crear las medallas.

Basura pesada en quilates

Según reseña el periódico financiero Nihon Keizai Shinbun, el oro y la plata contenidos en dispositivos electrónicos desechados en Japón, constituyen entre 16% y 22%  del suministro de estos metales preciosos a nivel mundial, así como el bronce que se encuentra en tablets y otros componentes. Como referencia, se estima que para los juegos de Londres 2012 se usaron en las medallas un total de 9,6 kilos de oro, 1.210 de plata y 700 de bronce.

Japón genera 650.000 toneladas anuales de desperdicios de este tipo, de los cuales menos de 100.000 son reciclados para producir nuevos equipos. En 2014, los nipones recuperaron 143 kilos de oro, 1.566 kilos de plata y 1.112 toneladas de bronce, cantidad suficiente como para varias competiciones.

Ya para 2016, Japón había anunciado sus planes de usar estos valiosos recursos en la elaboración del medallero tanto de los Juegos Olímpicos como los Paraolímpicos 2020;  y así lo hizo obteniendo la aprobación por parte del público y de diferentes compañías y atletas.

El resultado fue la recolección de aproximadamente 79.000 toneladas e-waste, a través de una actividad en la que se depositaron más de 6,21 millones de smartphones en las tiendas NTT Docomo de Japón y estaciones de recolección en edificios públicos y oficinas postales. El exitoso programa de recolección terminó el 31 de marzo de 2019 e involucró a 1.621 municipalidades, aproximadamente 90% del país, logrando conseguir la cantidad necesaria de oro, plata y bronce para crear alrededor de 5000 medallas.

Reciclar es buen negocio

En total Japón logró reciclar 32 kilos de oro, 3.500 kilos de plata y 2.200 kilos de bronce.

Para las medallas de oro, que pesan en total 556 gramos, se utilizan seis gramos para el baño exterior y el resto es plata. Las preseas de plata son elaboradas completamente de ese material y pesan 550 gramos, mientras que las de bronce, con un peso de 450 gramos, son fabricadas con una aleación de bronce (95%) y zinc (5%).

¿Será este un ejemplo lo suficientemente significativo como para ser emulado en otras latitudes y en diferentes proyectos? El planeta lo pide y, al parecer, hay indicios de que el reciclaje bien planificado es un negocio rentable, económico y amigable con el medio ambiente que tanto necesita de nuestro respeto. Pero, ¿será suficiente el esfuerzo y ejemplo de unos pocos para que todos comprendamos que el cuidado del planeta y la economía pueden ir de la mano? Esperamos que sí.

Notas relacionadas

Deje un Comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Aceptar Leer Más