Elie Saab es un nombre que está en las pasarelas desde 1982, cuando era un joven de 18 años con un solo objetivo: hacer de la sofisticación y el lujo sus aliados para transmitir la sensibilidad de lo femenino. Desde sus inicios ha contado con el reconocimiento hacia su trabajo, lo que le permitió ingresar al universo de la alta costura, convirtiéndose en uno de los preferidos de las alfombras rojas. Pero no ha desdeñado el pret-a-porter que es otro importante capítulo de su creación.
En esta temporada del Fashion Week de París, presentó su propuesta para el otoño invierno 2025 en su línea pret-a-porter, una colección marcada por el uso de materiales lujosos como la piel, donde juega con una estrecha paleta de colores. Los bordados, cortes reveladores y transparencias agregan el toque más arriesgado para dar como resultado una mujer que domina el escenario.
La maison, con sede en París y en Beirut, señala que se inspiró en los Alpes y en sus estaciones de invierno donde lo exclusivo marca las actividades. De allí que los tejidos de pelo tengan un valor protagónico y no sólo se encuentren en abrigos, sino que sirvan para los gorros y los bolsos.

La silueta en Elie Saab
Encontramos un patronaje basado en una silueta algo exagerada, con hombros marcados, acentuando la cintura. Los abrigos están concebidos para regalar el confort del calor cuando su dueña se encuentra a bajas temperaturas. Las chaquetas muestran una línea perfecta que entalla la figura femenina, que se crea gracias a ese patronaje masculino que exige perfección y que es una de las señas del taller de Saab.
Las faldas tubo delinean las siluetas y los leggings contrastan con el volumen de los abrigos. No faltan los corsés para refinar la cintura que recobra su sensualidad.
Colores
Estos son bruñidos. Van del blanco al negro medianoche, dando cabida al verde pino, el borgoña intenso y al marrón chocolate que aportan calidez, remitiéndonos a una mesa donde destacarían platos dignos de tres estrellas y copas servidas con excelsos vinos, ideales para esos brindis de noches invernales.
Las lentejuelas y cristales suman el brillo necesario para recordar aquellas noches de la década de los 60 y que el diseñador libanés pareciera querer rescatar. Sus trajes largos evocan noches de luna que se reflejan en la nieve.






Los accesorios
En esta colección aparecen los sombreros de Alaska, botas de nieve con adornos de piel. Los zapatos de tacón están confeccionados con piel o satén y los bolsos, también en piel de pelo largo, de varios tamaños, añaden un suntuoso toque final, repitiéndose en ellos algunas de las tonalidades de los trajes.
Como otros diseñadores importantes, Elie Saab siempre le ha dado un valor especial a lo artesanal y en esta colección lo corrobora.
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