La chef venezolana residenciada en Nueva York, sigue prefiriendo la arepa de pabellón pero añora una buena empanada de cazón preparada en Margarita. Afirma que la mujer se ha empoderado cada vez más y de allí que su presencia en los fogones gastronómicos haya pasado de la estufa trasera al frente de importantes empresas restauradoras.
Recientemente la revista People en español, la catalogó como una de las 25 mujeres más poderosas de 2021, un reconocimiento no solo a su labor como chef, sino también a su incansable esfuerzo por hacer del mundo un lugar más amigable, empezando, eso sí, por lo que ella denomina “Cocina con consciencia”.
Aunque nacida en Miami, la chef Grace Ramírez es tan venezolana como la arepa de pabellón, su preferida entre todas las habidas y por haber. De padres venezolanos y criada en Venezuela, ha tenido la oportunidad de desarrollar su exitosa carrera en varios países del mundo, lo que, entre otras cosas, la llevó recientemente a ser nombrada por la revista People en Español como una de las 25 mujeres más poderosas del 2021, un reconocimiento a su trabajo no solo como chef, sino también como mujer de televisión en medios como Nickelodeon, MTV y Food Network, donde inicialmente fue productora y directora de varios shows culinarios, algunos de ellos junto a Bobby Flay.
Ahora está al frente de dos programas: “Destino con sabor”, al que considera como un show impregnado de cocina consciente que le cambió la vida, y con el que celebra la «revolución gastronómica latinoamericana”. También realiza “De chuparse los dedos”, un espacio de 10 minutos transmitido como parte del contenido App de Discovery en Español y donde la chef recorre Estados Unidos buscando la mejor comida de ese país.
Antes de todo esto, Grace Ramírez había participado en Masterchef USA, donde no logró una actuación destacada; pero después obtener una beca en el French Culinary Institute de Nueva York, se convierte en chef profesional y más tarde viaja a Nueva Zelanda, para ser juez de “My Kitchen Rules”, uno de los más importantes espacios culinarios de ese país. Su paso por Oceanía le permitió relacionarse en primera persona con uno de los conceptos que intenta reproducir en su actividad gastronómica: «Garden to table» (De la huerta a la mesa), que en NZ es una materia obligatoria en las escuelas.

Chef Grace ha escrito varios libros de cocina, el primero de ellos: “La Latina”, una guía personal que rinde homenaje a los platos esenciales de Latinoamérica y dedicado a la cocina de su abuela. Además, es Global Gastronomer and Influencer de Zacapa, empresa ronera guatemalteca dirigida por mujeres de la talla de Lorena Vásquez, Master Blender de la firma.
Apasionada, enérgica y echada pa’lante, el impulso de esta mujer 4×4 por hacer y crear, se transmuta y multiplica en acciones concretas, como las de World Central Kitchen, ONG con la que ha ayudado a servir más de 8.5 millones de comidas a personas afectadas por desastres naturales y ahora también por la pandemia, siendo una de las encargadas de la iniciativa de respuesta a la covid-19 en Nueva York, ciudad donde reside actualmente.
Asegura que las palabras «yo quiero cambiar al mundo» siempre han resonado en su corazón y recuerda que de niña, y de la mano de su mamá, entregaba comida a los más necesitados, al igual que juguetes y ropa. “Retribuir es mi responsabilidad social. Es lo que me impulsa», asegura.
Afirma también que “no podemos demandar soluciones en lo externo si antes nosotros no hacemos el cambio, actuando desde la honestidad, la integridad y practicando todo lo que quiero que el mundo me dé”.
Al hablar de Cocina Consciente, Grace Ramírez puntualiza que de lo que se trata es de:
1.- Promover hábitos alimenticios saludables
2.- Respetar la tierra e incentivar el comer productos que no contaminen el medio ambiente y que respeten las tradiciones locales.
3.- Trabajar con la gente y tener la responsabilidad social de ser honestos e íntegros y pagar lo justo
Ahora dejemos que sea ella misma quien nos hable.