El director venezolano Lorenzo Vigas, residenciado en México desde hace 20 años, está entre los favoritos para llevarse el León de Oro del Festival de Cine de Venecia, cuya edición 78 cierra este sábado 11 de septiembre.
La producción mexicana La Caja, dirigida por el laureado director venezolano Lorenzo Vigas, se encuentra en la lista de favoritas de la crítica para hacerse del León de Oro en el Festival de Cine de Venecia. Vigas, quien recibió una ovación de pie este martes 7 de septiembre tras la proyección de su película, regresó a La Mostra con su segundo largometraje luego de haber ganado en 2015 con el film “Desde allá”, convirtiéndose en el primer director latinoamericano en ganar el máximo galardón de la competencia de cine en Italia.
El director venezolano pelea por su nuevo León con figuras como Paolo Sorrentino (“Fue la mano de Dios”), Jane Campion (“The Power of the Dog”), Pedro Almodóvar (“Madres Paralelas”), la francesa Audrey Diwan (“L’événement”) y el mexicano Michel Franco (“Sundown”). Como dato curioso, Franco es uno de los productores del film de Vigas.
El jurado está presidido por el coreano Bong Joon-ho (“Parásitos”) quien dará a conocer el veredicto la noche de este sábado 11 de septiembre, en el Palacio del Cine del Lido.
Para la crítica, La Mostra de Venecia viene atravesando en los últimos años una etapa catalogada como “dulce”, al permitir en la competición -al contrario de Cannes- películas de plataformas streaming como las de Sorrentino, Campion o Maggie Gyllenhaal (“The lost daughter”), así como la presencia cada vez mayor de cintas triunfadoras en los Oscars: “La forma del agua” («The Shape of Water», 2017), “Roma” (2018), “Joker” (2019) y “Nomadland” (2020), todas con León de Oro. No en vano la edición 78 cuenta con más estrellas de Hollywood que nunca.

La Caja
Con guión del propio Vigas y Paula Markovitch, “La Caja” está ambientada en el norte de México y proyecta la dura situación por la que atraviesan los trabajadores ocasionales excusándose en el misterio que existe entre un adolescente Hatzín (Hatzín Navarrete) y su posible padre, Mario (Hernán Mendoza).
Hatzín llega a una ciudad industrial para recoger los restos de su padre. Le han dicho que murió en un accidente minero. Sin embargo, al ver en la calle a un hombre que se parece a su padre, está seguro de que ha habido un error. El muchacho, convencido de que Mario es su padre, lo persigue hasta que éste le da refugio.
Mario recluta trabajadores para las fábricas, en las condiciones más duras. Pronto Hatzín abrirá los ojos y se dará cuenta de los muchos engaños que implica el reclutamiento de obrero, cuyas opciones para alimentar a sus familias son cada vez menores.
La película de Vigas es una denuncia sobre la corrupción y el crimen en un mundo donde la opción por la moralidad es un lujo y los más desposeídos pueden desaparecer en cualquier momento, sin que las familias puedan tener la oportunidad de recogerlos en una simple caja.
“Para mí esta película es un regalo en un país que me dio todo”, dijo Vigas en una entrevista en el mes de julio a EFE. «Llegué aquí hace 20 años con el sueño de convertirme en director, no había hecho nada y todo para mí ocurrió en México, aquí aprendí a hacer películas. Le debo tanto a este país que para mí era muy importante hacer una película de la que me sintiera orgulloso», afirmó entonces.
«La caja» es la tercer película de Vigas en la que indaga sobre el tema de la paternidad desde diferentes aristas, todos relacionados con el «arquetipo latinoamericano de lo que es el padre».